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Tesis-Cap.II

Reinterpretación de los Espacios Públicos Urbanos

Superficie y Subsuelo

Caso Parque Bustamante
Providencia - Santiago de Chile

Juan Luis Tapia Ibaceta - Luis Pérez Rivero



  

El paradigma y el cambio

Estos últimos años han registrado cambios profundos en la sociedad. La arquitectura es el factor más incidente y el reflejo de estas modificaciones culturales. Modificaciones que

El camino hacia un lugar o una condición, implica un movimiento continuo y persistente.

responden a factores económicos, políticos, ambientales y sociales. La globalización ha generado un diálogo cultural, un paradigma debilitado en la relación entre la cultura local (a veces enraizada firmemente, otras veces difusa), y la cultura envolvente y global. Ante estos cambios, es importante reconocer las relaciones que se expresan a nivel espacial y sus ocupantes, la lugaridad requiere entender y reconocer la manifiesta cultura local con las definiciones, estudios, y representaciones en todo el mundo.

Estos cambios han alterado y redefinido los objetivos y la práctica del arte y la arquitectura. Nuestra época está marcada por la tendencia hacia una percepción emocional del espacio, y una importancia mayor del observador que pasa a ser intérprete del juego espacial mediante sus sensaciones; es el vínculo entre la idea y la realidad física, y partícipe en la creación del espacio. Los lugares han sido creados no tan solo para ser utilizados, sino para ser sentidos, experimentados, vivenciados.








La arquitectura ha dejado atrás los monumentos emblemáticos. Busca la inspiración en nuestra cotidianeidad y nuestros sueños.

La arquitectura revela la intimidad y los sentimientos. Se revela en la exterioridad para que la piedra inerte se revista de vida interior. La expresa al hombre, lo expone, lo hace visible en aquello que más celosamente guarda para sí: su vida interior.

Es esta dimensión emocional y expresiva la que permite la relación entre el sujeto y el contenedor.

La arquitectura crea emociones mediante la utilización de una serie de recursos como la luz y la sombra, la transparencia, el color y la textura, las formas y los vacíos.

Las formas actuales responden a una característica de las artes, de la poiésis, evocando lo esencial.

“Ya no se trata de hacer evidente la utilidad práctica del edificio sino que su justificación como forma apela a estructuras profundas de nuestro psiquismo, evocándolas a través de imágenes arquetípicas mediante las cuales el carácter de la arquitectura se desvele de un modo tan poderoso como anterior a todo discurso lógico o narrativo.” (7)




Se trata de un desplazamiento desde la superficie hacia lo profundo, o también en la dirección inversa, experimentando lo profundo apropiándose de la superficie, manifestándose desde la sombra hacia la luz, desde lo compacto al vacío, conservando la búsqueda del significado construida con un código peculiar y propio, particular en cada caso.

“Es la búsqueda para cada obra, de la presencia y manifestación que le son propias. Lo estético pasa a ser, no la adecuación a una norma ni la imitación de un modelo sino la producción desde el sujeto de experiencias perceptivas elementales capaces de generar significados a través de las emociones. La arquitectura, al igual que todos los demás campos de la creación estética, adquiere la absoluta libertad de experimentación perceptiva, lo cual se traduce no sólo en el abandono de determinados códigos, sino en la apertura a posiciones especialmente experimentales en lo referente a las formas, los materiales y los espacios.” (8)

La experimentación de colores, texturas, luces, formas y espacios, son llevadas a participar de nuevas concepciones estéticas; transparencia, dilatación, ausencia de límites e interconexión espacial son señales de que la arquitectura ya no actúa como proposición de contenidos figurativos precisos. La espacialidad parece convertir el vacío de sus líneas de construcción virtual en la pura ausencia.

El vacío es sólo una intensidad que se resuelve en la imaginación y en la memoria. El límite es una experiencia subjetiva que “...se destaca por su presencia o por su ausencia. Un límite expresa la textura o convoca a grandes composiciones en la que los ritmos reclaman en función de tiempos y distancias. Un límite nos retrotrae a la realidad o nos traslada a los

espejismos de la imaginación.” (9)

“La naturaleza se ha transformado en paisaje, ha tomado un compromiso cultural, se ha convertido en un lugar…” aparecen así una serie de fenómenos deseados para el lugar y donde, además aparecen signos tópicos y propios de una cultura.

Tenemos las condiciones básicas del lugar: concreción, carga simbólica, cuestiones fenomenológicas propias, capacidad de relaciones espaciales entre las cosas y entre ellas y nosotros.

El concepto de lugar incide sobre la arquitectura, y esta incidencia refleja aquellos procesos de equilibrio precario que existen entre naturaleza y cultura a lo largo del tiempo, tal como entiende W. Benjamin(10). El lugar como concepto y sus cualidades se complementa con el concepto de espacio. Lo concreto y lo abstracto aparecen en la propia génesis de la arquitectura.

 

El espacio no es finito, se acota, podemos ver el horizonte, pero él está fuera de nuestro lugar limitado y concreto.

Nuevas sensibilidades afloran en una concepción que pone en crisis lo que S. Perrella(11) llama el humanismo cartesiano. El abandono del plano como referencia básica en la topografía de la arquitectura contemporánea y el centrarse "sobre los pliegues del espacio moderno", como nos dice Federico Soriano(12), para conseguir separarse de la continuidad monodireccional alterando de esta manera el espacio para acercarse a un volumen más complejo y ajeno a los ejes cartesianos, como nos muestran los planos de Zaera Polo y Moussavi en Yokohama, las superficies laminares y onduladas de Soriano en su proyecto para la Fabrica El Aguila, o los planos alabeados y los pliegues de de Maas, van Rijs y de Vries, en los estudios de Hilversum para la VPRO.

Debemos considerar el entorno histórico, social, tecnológico, ecológico, cultural y arquitectónico existente; así destacaremos el “lugar”, la apropiación y la posibilidad de recrear las experiencias compartidas. Nuestra razón con los vacíos urbanos contemporáneos es rehabilitarlos, regalarlos y devolverlos a la comunidad como una integración pragmática con la estructura de nuestra ciudad.

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7 Novillo,María Alejandra, “Esencia y cambio en el concepto de límite”. Las Tesinas de Belgrano Nº 43, Facultad de Arquitectura y Urbanismo Carrera de Arquitectura Universidad de Belgrano, Buenos Aires, Argentina, 2003, p.5
8
Ibidem, p.5.
9
Ibidem, p.5.
10 Muntañola Thornberg, Josep, indica:"el equilibrio siempre precario entre naturaleza y cultura dentro del cual hay que colocar siempre la obra de arte en general", citando a W.Benjamin en “Topogénesis dos:ensayo sobre la naturaleza social del lugar”. Ed. Oikos-tau. Barcelona, 1978. www.upc.es/tercercicle/cas/doctorat/programes/104.htm
11 Perrella, Stephen, " Topografía de las hipersuperficies", Fisuras nº 3, Madrid, 1995.
12 Soriano, Federico, " Planta fluctuante" Fisuras nº 3, Madrid 1995.



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